Perdí dos veces en nueve años.
La segunda me hizo dejarlo del todo. Esto es lo que pasó, y por qué vuelvo distinto.
Ni relojes. Ni capturas de cuentas ajenas.
Ni la promesa de que esto es fácil.
Vas a encontrar operaciones con hora,
con stop definido, y con su resultado publicado
aunque salga mal.
Si buscabas otra cosa, este no es el sitio.
Llevo nueve años exactos en los mercados. No es una cifra redonda que suene bien: es la cuenta real.
Antes de los mercados tuve otros negocios, y salieron bien. Casi todo lo que intentaba se me daba. Los mercados fueron lo primero que me dijo que no — y me lo dijo dos veces.
La primera racha de pérdidas llegó a los tres años de haber empezado. Seguí. Volví a intentarlo, convencido de que el problema era la estrategia.
La segunda llegó a los seis años. Esa fue la que me hizo parar del todo. Decidí salir del trading — coincidió con que empezaba mi otra empresa, de construcción.
Con el tiempo até algo que ningún curso me había enseñado: si como trader no estás mejorando como persona en todos los aspectos — sobre todo el psicológico — no vas por buen camino. No es que no estés haciendo nada. Es que no vas por donde deberías.
A partir de ahí entendí que lo que me faltaba no era más técnica. Era trabajar mi inteligencia emocional.
Hoy vuelvo especializado en cuantitativo e institucional. Y con una sola regla que no rompo: el plan se publica antes que el resultado.
No te cuento esto como superación personal. Te lo cuento porque sé exactamente en qué punto estás si te pasó lo mismo.